El sistema garantiza esta serie de mejoras:

Para el profesor

  1. Dispone de una herramienta para agilizar el programa académico haciendo avanzar con solidez los contenidos.
  2. Recibe informes inmediatos del trabajo de su clase, que le permiten evaluarla globalmente y a cada alumno en particular.
  3. No debe esperar a corregir deberes o controles, descargándose en parte de esta labor.
  4. Sólo así avanza con garantías o decide insistir en conceptos que hayan quedado dudosos.
  5. Puede particularizar su acción en el segmento de alumnos con una nota baja y/o alta.
  6. Atiende mejor a cada alumno y sus habilidades, optimizando efectivamente el rendimiento de todo el grupo.
  7. Puede encargar una mayor praxis al alumno en casa desde Internet.
  8. Dispone de informes objetivos para los padres.

Para el alumno

  1. Recibe respuesta inmediata de su trabajo.
  2. En caso de no resolver los ejercicios, el profesor ayuda de forma adecuada y exacta a su nivel de conocimiento.
  3. Si supera los ejercicios, puede acceder a otro nivel superior.
  4. Si no supera el nivel, se le ofrece el desarrollo del ejercicio resuelto para que lo entienda. A continuación puede repetir más ejercicios del mismo nivel hasta adquirir la habilidad matemática para resolverlo.
  5. Puede practicar tantos ejercicios como quiera, en el colegio o en casa.
  6. Dispone de una comparativa constante de su nivel con respecto al resto de la clase.
  7. Se le introduce en una cultura de aprendizaje audiovisual e interactiva, pero desde habilidades adquiridas con hábitos de trabajo reforzados por el sistema.

Para el centro

  1. Proporciona al profesorado de matemáticas la herramienta adecuada para satisfacer las exigencias de calidad educativa que todo colegio desea ofrecer.
  2. Introduce al alumno en una metodología de trabajo exigente y contrastada con el grupo, asimilando la formación en el aula a la necesaria para desarrollar posteriores habilidades sociales.
  3. Se genera un incremento del nivel académico de los alumnos.
  4. Aprovecha de forma real las nuevas tecnologías, adecuándolas a la formación y no al contrario.
  5. Ofrece a los padres una educación para sus hijos acorde con el desarrollo tecnológico que encontramos fuera de las aulas.

Cómo se genera la información

La enseñanza de las matemáticas siempre tiene esta secuencia: contenidos teóricos, ejemplos prácticos y ejercicios.

Por eso la evaluación de los conocimientos adquiridos se ha realizado siempre con problemas que miden hasta qué punto el alumno domina tanto la teoría como las técnicas de resolución. No es difícil advertir entonces que el éxito en la asignatura guarda una proporción directa con el número de ejercicios realizados por cada alumno. Es decir, si evaluamos por la praxis, a más praxis más conocimiento. Ahora bien, esto sólo se produce, evidentemente, si la praxis es correcta, por lo que el profesor debe, después de enseñar los contenidos, corregir constantemente los ejercicios para que en la rectificación del error avance adecuadamente el conocimiento.

Quántitas ayuda a que el profesor alcance su máximo didáctico, pues le permite conseguir que cada alumno dé también el máximo de su capacidad en cada momento. Esto se consigue gracias a un aprendizaje optimizado por el rápido y permanente intercambio de información entre el trabajo del alumno y las explicaciones del profesor, una eficiente distribución del aprendizaje por niveles de dificultad y sobre todo por el análisis parametrizado de toda esa información mediante algoritmos que entregan al sistema una predictividad.

El profesor es pues el centro de la enseñanza, quien explica los contenidos y a continuación los corrige y evalúa. Pero por ser el centro es también el primer límite, pues consciente de que la praxis debe ser rectificada pondrá tantos ejercicios como él sea capaz de corregir. Y frente a una clase de 30 alumnos ya vemos que podrá corregir pocos. La solución comúnmente adoptada es enviar ejercicios a casa y que algún alumno o el mismo profesor los corrijan en la pizarra al día siguiente. Pero es cuando aparece con toda su fuerza el segundo límite, pues no todos los alumnos hacen los deberes. Es decir, cuesta progresar en los contenidos por no conseguir todo el éxito deseado en la praxis. Frente a estas dos contrariedades los docentes suelen adoptar dos soluciones: terminar los contenidos se entiendan o no, o bien retrasar el avance hasta que la mayoría entiende lo que se explica, supliendo la falta de trabajo en casa por más ejercicios en el aula.

Ambas soluciones hacen avanzar con dificultad el conocimiento. La primera por dejar fuera a la mayoría del alumnado y la segunda por el riesgo de recortar considerablemente los temarios. Por tanto, nos encontramos con la sensación de que año tras año se aprende menos, es más difícil enseñar y los alumnos arrastran peor formación en los cursos superiores.

Planteemos ahora una solución.

¿Qué sucedería si el profesor pudiera evaluar continuadamente sin soportar el peso de las correcciones de los ejercicios? ¿Y si esto lo pudiera hacer inmediatamente después de explicar cada contenido teórico?

No es una utopía y aquí es donde entra la informática y el programa Quantitas. Supongamos una clase donde cada alumno tiene un tablet y el profesor otro. Inmediatamente después de explicar la teoría y unos pocos ejemplos, los alumnos se disponen a hacer los ejercicios. Hasta aquí como siempre. Pero ahora aparece el sistema, pues acuden a él para que les proporcione el enunciado de un problema, distinto para cada uno pero del mismo tipo y nivel de dificultad. A continuación resuelven en su libreta y escriben en una casilla de verificación el resultado obtenido. Corrige el ordenador y en caso de fallo da dos opciones más de respuesta, restando puntos en cada error.

Mientras tanto, el profesor tiene en su monitor las estadísticas del rendimiento académico del aula en tiempo real y deduce inmediatamente el nivel exacto de comprensión de cada uno de sus alumnos. En función de esto decide avanzar o repetir lo explicado. Y así en cada secuencia didáctica y unidad teórica.

Además, el sistema es accesible desde Internet, de modo que los alumnos que necesitan más dedicación pueden continuar realizando problemas de refuerzo desde sus casas con el mismo método que en clase, y el profesor de nuevo está capacitado para controlar el rendimiento sin necesidad de esfuerzo añadido. De hecho, la sesión de casa la construye automáticamente el sistema en función del trabajo realizado en clase. Aunque el profesor puede supervisarlo o incluso añadir o quitar ejercicios.

Como podemos observar, la informática no suple en ningún momento la labor del profesor. Todo lo contrario, es una herramienta que necesita de él y viene en su ayuda para que pueda evaluar continuamente y atender la diversidad de la clase por la precisa información sobre el rendimiento de cada alumno. El que más trabaja más aprende, pero el que realiza pocos problemas constantemente está dirigido a ejercitarse, pues la dinámica normal le obliga a ello.

Este sistema produce finalmente el efecto adecuado: se avanza con agilidad en los contenidos y con menos tiempo se aprende más por el exhaustivo análisis de la praxis y la gestión adecuada del conocimiento. Al mismo tiempo que permite dedicar una atención personalizada a los alumnos con dificultades.

Didáctica tradicional

Ciclo Aprendizaje A1

Una vez se transmiten los contenidos teóricos, podemos establecer dos tipos de respuesta en la devolución del alumno al profesor en función de su periodicidad, tal como se observa en la imagen.

El primero (ciclo de la izquierda) corresponde a los ejercicios realizados como práctica de los contenidos teóricos. Es decir, a los primeros ejemplos clave explicados por el profesor más las actividades realizadas en clase o casa. Aquí, siendo optimistas, establecemos una devolución media controlada por el profesor del orden del 25%.

El segundo ciclo (el de la derecha) corresponde a la devolución obtenida tras la realización de test o exámenes de evaluación. Es evidente que el control es de un 100%, con la garantía de que la mayoría de la clase estudió y se preparó para afrontarlo con más garantías. No obstante esto, se debería distinguir entre la clase como un todo y el segmento de alumnos que tradicionalmente participa en el desarrollo de la asignatura.

Ciclo Aprendizaje A2

Evidentemente, éste grupo siempre va a estar por encima de la media. Mientras que en el otro extremo, se encuentran todos aquellos que están por debajo de la media y que, desgraciadamente, crecen en número según avanzan los años por diferentes aspectos que no vamos a considerar aquí. Suele suceder con frecuencia que el profesor termina dedicando más tiempo a la promoción y gestión del conocimiento de este último grupo que a la del resto de la clase, cuando es precisamente el segmento de población escolar que mayoritariamente no desea continuar con estudios superiores finalizado el ciclo de la ESO. De forma que los que sí desean promocionarse académicamente no pocas veces quedan en parte arrinconados o peor atendidos porque ‘ya van bien’.

Didáctica con Quántitas

La diferencia fundamental es el control sobre la devolución del alumno

Ciclo Aprendizaje B1

La diferencia fundamental es el control sobre la devolución del alumno, pues en ambos ciclos obtenemos una ratio del 100%. Es decir, el control del conocimiento llega a su máximo en todo momento gracias al intercambio inmediato y constante de información sobre la corrección de la praxis de cada alumno y de toda la clase. Disponemos, por lo tanto, de una evaluación continuada y efectiva, que permite atender con igual dedicación a todos los niveles de la clase. O como mínimo permite atender a todos de igual manera.

Se produce una descarga sustancial sobre el trabajo del profesor, de modo que puede:

  1. Dedicar su tiempo sobre segmentos de la clase para acompañar su trabajo,
  2. acceder al punto concreto de un alumno y resolverlo, evaluando si la praxis es adecuada, pero sin añadirse tediosas correcciones.
  3. Y finalmente conocer si el nivel de conocimiento ha llegado al punto de permitir pasar al siguiente tipo de ejercicio o a la próxima unidad temática.

Ciclo Aprendizaje B2

Y esto último no sólo para los que tienen dificultades en la asignatura, sino especialmente para aquéllos que absorben más materia por su capacidad o porque simplemente trabajan más, de forma que se les permite avanzar o profundizar en los contenidos gracias a ejercicios que tienen más dificultad y que en parte están especialmente diseñados para este perfil de alumno.